ISSN: 2695-4621
Alcaldes, Concejales, Consejeros de Cabildo y Consejo Insular, incluso un Presidente de Diputación y un Diputado de Ciudad Autónoma, hasta sumar casi un centenar, se sentarán durante esta Legislatura en los escaños de las dos Cámaras Legislativas constituidas hoy.
Esta cifra es inferior a la registrada en periodos anteriores. En el Congreso surgido tras las pasadas elecciones del 20 de diciembre, los escaños ocupados por responsables locales son 43 (17 por debajo de la Legislatura precedente); de ellos, 11 corresponden a Alcaldes y 32 a Concejales.
En cuanto al Senado, 57 electos locales, casi una veintena menos que en el periodo anterior, se sentarán en sus escaños. Un Presidente de Diputación, 29 Alcaldes y 27 Concejales, Consejeros de Cabildo o Diputados de Ciudad Autónoma, completan el elenco local en la Cámara Alta.
Precisamente en la Sesión Constitutiva de ésta Cámara, en la mañana de hoy, ha estado presente una delegación de la FEMP, compuesta por las Alcaldesas de Ciudad Real y Logroño, Pilar Zamora y Concepción Gamarra; y el Alcalde de Huelva , Gabriel Cruz, todos ellos de la Junta de Gobierno de la FEMP, así como Eli Fernández, Directora General de Políticas Locales de la Federación.
En el archivo adjunto queda recogida la relación de Alcaldes que, además, son Diputados o Senadores, así como la evolución de la presencia local en el Parlamento. Hay que precisar que se trata de datos contabilizados al principio de cada Legislatura. La cifra total de 2015 puede no ser exacta debido a la ausencia de información sobre algunos de los parlamentarios elegidos.
Fuente: FEMP
Resolución de 22 de diciembre de 2015, del Instituto Nacional de Administración Pública, por la que se conceden los Premios a la Calidad en la Formación para el Empleo de las Administraciones Públicas en su quinta edición (BOE 14/1/2016)

El Instituto Universitario de Investigación García Oviedo de la Universidad de Sevilla convoca la II edición del “Premio de Investigación Instituto Universitario García Oviedo”, de carácter anual que tiene como objeto fomentar la investigación y su difusión en el ámbito del “Derecho Administrativo”.
OBJETO: Análisis y estudio jurídico en el ámbito del “DERECHO ADMINISTRATIVO”, tanto desde enfoques dogmáticos o doctrinales como jurisprudenciales.
PLAZO: Hasta el 25 de enero de 2016
La recaudación del impuesto sobre los inmuebles es la única que ha subido durante todos los años de la crisis.
El impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), el tributo que se paga fundamentalmente por la propiedad de viviendas, comercios, oficinas, locales o suelos se ha convertido en una fuente de financiación vital para los Ayuntamientos. El caudal de ingresos procedente de esta figura impositiva fue más importante que nunca para las corporaciones municipales en 2014, según los últimos datos publicados recientemente por el Ministerio de Hacienda. Ese año la recaudación por este tributo, que se ha duplicado en la última década, supuso ya casi el 40% de los ingresos impositivos de las 8.200 entidades locales españolas.
El impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) es el único tributo del sistema fiscal español cuya recaudación ha crecido durante todos los años de la crisis. Los Ayuntamientos obtuvieron 13.228 millones por este impuesto en 2014, un 6,1% más que el año anterior. Los registros estadísticos del Ministerio de Hacienda, que arrancan en 1990, revelan que la cosecha de esta figura ha mejorado cada año hasta convertirse en la principal fuente, después de las transferencias del Estado, de la que se nutren las arcas municipales, muy por encima del impuesto de plusvalías, el de actividades económicas, el de circulación o las tasas municipales.
El constante incremento de los ingresos procedentes del IBI ha provocado que haya cobrado una importancia fundamental para las arcas municipales. De los 34.834 millones de euros que ingresaron por impuestos estas administraciones a finales de 2014, unos 13.228 millones correspondieron al IBI. Es decir, de cada 100 euros por impuestos, 38 provenían de este tributo, con lo que alcanza el mayor peso sobre el conjunto de los recursos impositivos locales desde que se creó en 1989.
Durante la mayor parte de la crisis, el periodo que transcurre entre 2008 y 2013, la recaudación del principal impuesto en manos de los Ayuntamientos ha crecido casi un 60% a pesar de la depresión económica que ha lastrado el resto de los grandes impuestos. El IRPF, el IVA, y los impuestos de sociedades, especiales, sucesiones y donaciones y transmisiones patrimoniales sufrieron los rigores del crack de 2008, aunque en los últimos años han recobrado su impulso recaudatorio por las subidas fiscales y la mejora de la actividad.
Otros impuestos municipales vinculados al sector inmobiliario, como el impuesto de construcciones, instalaciones y obras (ICIO), o el de plusvalías se desplomaron. El ICIO pasó de aportar 2.400 millones en 2006 a tan solo 484 millones en 2014. El impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana (plusvalías) también sufrió un fuerte descalabro. Pero en los dos últimos años se ha recuperado por las subidas que han aplicado las corporaciones locales y una ligera reactivación del sector inmobiliario. En 2014, su recaudación aumentó un 22,5%. La diferencia entre el IBI y estos dos tributos es que el primero grava la posesión y los otros, las transacciones.
Incluso en 2009, cuando la economía española estaba ahogada en lo más profundo de la recesión, los ingresos totales procedentes por este impuesto directo aumentaron un 11,6% pese a que el total de recursos en manos de las administraciones locales se redujeron un 7,1%.
El avance de la ejecución presupuestaria de 2015, con datos hasta el tercer trimestre, permite vislumbrar otro aumento de la recaudación de este impuesto. Un incremento que llega por una doble vía: por la actualización del valor catastral de los inmuebles y por la subida del tipo de gravamen. Cerca de la mitad de municipios ha actualizado sus valores catastrales desde 2012, según la Dirección General del Catastro.
El IBI, un impuesto que es ajeno al ciclo económico, fue el salvavidas que evitó que muchos Ayuntamientos cayeran en bancarrota. Esta mayor estabilidad de los ingresos públicos ha permitido que las entidades locales sean las únicas administraciones públicas que presentan superávit presupuestario desde 2012, mientras que las comunidades autónomas, la Administración central y la Seguridad Social acumulan números rojos durante todo el ciclo.
Fuente: El País
El impulso que las instituciones públicas y las grandes empresas están dando al desarrollo de ciudades inteligentes supone una oportunidad para el crecimiento y la innovación de las pymes.
Según la consultora Markets & Markets, el mercado mundial de las smart cities crecerá a un ritmo anual del 22,5% y en 2019 generará un volumen de negocio total de 1.037 millones de euros.
La jornada Smart cities: oportunidades de internacionalización para la pyme, organizada por la Asociación de Empresas del Metal de Madrid y la consultora Gedeth Network, exploró cómo las compañías españolas pueden aprovechar este fenómeno. "La limitación en tamaño del mercado nacional, las dificultades de liquidez de las entidades locales para impulsar proyectos y las oportunidades de financiación para planes innovadores fomentará la internacionalización de nuestras pymes", aseguró Juan Millán, socio de Gedeth Network. Para apoyar esta actividad, la Unión Europea acaba de lanzar el programa Horizon 2020, al que destinará casi 250 millones de euros en los próximos dos años.
En el encuentro se destacó el caso de la ciudad de Medellín, donde gracias a una gestión inteligente del transporte público se ha podido reducir el consumo energético, optimizar las rutas y ofrecer servicios inteligentes de tarificación a los viajeros. A nivel nacional, Barcelona, Málaga y Santander fueron señaladas como las localidades más avanzadas en este ámbito. Según los datos aportados, algunos de los sectores para los que se necesitarán más dispositivos conectados son la gestión de residuos, el control de tráfico, los sistemas de seguridad y el control eficiente de suministros.
Por último, la jornada también contó con la experiencia práctica de dos pymes españolas innovadoras. Steel Performance ha instalado cartelería digital en las paradas de autobús para inotificar el tiempo de espera en cada línea, el estado del tráfico o cualquier otra información útil. Por su parte, Ilunion, perteneciente a la ONCE, mostró ejemplos de cómo sus desarrollos han mejorado la accesibilidad física y tecnológica de las personas mayores y con discapacidad en España y Latinoamérica.
Fuente: Expansión