ISSN: 2695-4621
La justicia anula el acuerdo de Garriguella con la Asociación de Municipios por la Independencia.
La delegada del Gobierno en Cataluña ha denunciado otros 34 Consistorios.
La justicia ha dado un varapalo a la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) que dirige el alcalde por CiU de Vic, Josep María Vila d'Abadal. El Juzgado Contencioso-administrativo número 1 de Girona ha dictado una sentencia en la que anula el acuerdo del Consistorio de Garriguella (Alt Empordà), también gobernado por CiU, para pagar una cuota anual de 75 euros a la entidad. El juez sostiene que los Ayuntamientos no pueden destinar fondos públicos a intereses y proyectos que exceden al ámbito de sus competencias. Esta es la primera sentencia que se emite en el conflicto que mantiene la Delegación del Gobierno en Cataluña y los 692 Consistorios, 38 consejos comarcales y dos diputaciones adheridas a la AMI.
La sentencia descansa en la Ley de Bases de Régimen Local, que detalla las competencias municipales. Considera que el Ayuntamiento afectado ha hecho una lectura equivocada de la Constitución cuando define que los municipios gozarán de "autonomía para la gestión de sus respectivos intereses". "Resulta claro que la autonomía hace referencia a un poder limitado. En efecto, autonomía no es soberanía. En ningún caso el principio de autonomía puede oponerse al de unidad, sino que es precisamente dentro de este donde alcanza su verdadero sentido, como expresa el artículo 2 de la Constitución", señala el texto en alusión al epígrafe que apela a la "indivisible" unidad de España.
La entidad, cuya legalidad no cuestionan los Abogados del Estado ni el juez, se financia con los fondos de los municipios, que transfieren una cuota proporcional a su población. Garriguella (900 habitantes), es uno de los más pequeños, pero Vic, por ejemplo, destina 3.600. Llanos de Luna, delegada del Gobierno, ha ordenado cursar otros 34 recursos contra Ayuntamientos adheridos y la lista crecerá en cuanto examine las actas de los Plenos que autorizaron el pago.
La sentencia de Garriguella se inscribe en la batalla jurídica que la delegada mantiene con los Ayuntamientos secesionistas. En total, han cursado 270 procedimientos: 35 contra la AMI; 80 por la denominada guerra de banderas; un centenar contra los que han declarado la "soberanía fiscal" (traspasan sus tributos a la Generalitat) y 60 que se definen como territorio "libre y soberano".
El juez también acepta la impugnación del Abogado del Estado que denunciaba que el Ayuntamiento no había consignado la partida para la AMI en sus Presupuestos. En sus fundamentos, el magistrado apela a una sentencia del Supremo, que consideró nulo un acuerdo de un Ayuntamiento vasco de donar fondos a la entidad municipalista Udalbitza. De igual modo, cita la resolución que condenó que los Ayuntamientos de Girona y Figueres organizaran trenes para acudir a la Diada de 2012 porque no beneficiaban a los vecinos en su conjunto.
La AMI aseguró que no tiene constancia de la sentencia y prefirió aplazar cualquier valoración. La entidad considera absurdo que la Delegación del Gobierno intervenga en decisiones municipales al tiempo que lamenta que poner en marcha la maquinaria del Estado es mucho más costoso que los 75 euros que fijó de cuota el Ayuntamiento de Garriguella.
Fuente: El País
Se ha publicado en trámite de información pública:"Proyecto de Orden por la que se establecen los criterios de cálculo del coste efectivo de los servicios prestado por las Entidades Locales." Ver aquí
También se ha publicado la Memoria del análisis de impacto normativo de la orden. Ver aquí
Fecha de publicación: 6 de mayo de 2014. Fecha límite de admisión de observaciones: 23 de mayo de 2014. Pueden enviarse observaciones a la dirección de correo electrónico: orden.costefectivo@seap.minhap.es
Es el mayor deudor de los Ayuntamientos.
El diputado del PP en la Junta General del Principado de Asturias (JGPA) Matías Rodríguez ha asegurado que el Gobierno regional se opone a la refirma de la Ley de bases del Régimen Local porque "le molesta tener que pagar" a los Ayuntamientos tras la puesta en marcha de la ley.
Así lo ha asegurado en una rueda de prensa este martes en la que ha explicado que a raíz de la ley, el Principado tendrá que financiar al cien por cien los servicios de su competencia que ofrezcan los consistorios. "El Principado es el mayor deudor de los Ayuntamientos, y no le gusta la ley porque le obliga a pagar", ha criticado Rodríguez.
En este sentido ha asegurado que el Principado "cumple con el objetivo de déficit" a costa, precisamente, de "no pagar a los Ayuntamientos". Solo en materia de Policía Local, ha matizado Rodríguez, "el Principado debe más de 10 millones de euros".
Además, ha dicho el diputado del PP, el Gobierno autonómico "da la batalla legal" a la nueva ley mientras "no da respuesta a los concejos y no aclara cómo va a gestionar las nuevas competencias ni cómo van a garantizar la prestación de algunos de los servicios".
"La batalla legal no exime del cumplimiento de la norma", ha recordado el diputado, por lo que ha anunciado que su grupo parlamentario presentará una Proposición No de Ley para que el Principado "ofrezca respuestas" sobre cómo va a asumir la nueva normativa.
"Queremos que ofrezca información sobre la implantación de la ley a los Ayuntamientos, que defina el papel de las administraciones y que asuma las competencias que le son propias", ha explicado.
Por otro lado, el parlamentario 'popular' ha instado al Gobierno de Javier Fernández a coordinar a los ayuntamientos para que la ejecución de la ley se realice en los plazos establecidos, entre 2014 y 2015. "Es necesario y urgente el consenso", ha insistido.
Fuente: Europa Press
El Ministerio constata que existen diferencias significativas entre administraciones para puestos de competencias semejantes.
El Ministerio de Hacienda espera poner en marcha este año el llamado sistema de Información Salarial de los Puestos de la Administración (ISPA), que permitirá recoger y comparar las retribuciones que percibe el personal de todas las administraciones públicas, incluidos los funcionarios, los cargos electos o los de confianza.
Con esta iniciativa, el Ministerio dirigido por Cristóbal Montoro facilitará a los ciudadanos los salarios de todas las administraciones, entre las que se incluyen las corporaciones locales, las comunidades autónomas y otros órganos dependientes como las Universidades.
Por el momento, el proyecto se encuentra en fase de recogida y análisis de los datos. No obstante, con la información ya recabada, el ministerio ha podido comprobar que existe una «buena dispersión» en cuanto a los niveles retributivos en las diferentes administraciones para puestos que desarrollan competencias semejantes. Precisamente, el proceso de «afinamiento» resulta, según Hacienda, fundamental en estos casos, para determinar si dichas diferencias salariales están o no justificadas.
Asimismo, las mismas fuentes de Hacienda han matizado que el proceso de puesta en marcha de este sistema también es complicado en lo que tiene que ver con la protección de los datos. Es por esto por lo que todavía no se ha definido qué nivel de acceso y de detalle que se dará a la información.
Se trata de una de las medidas que ha puesto en marcha el Ministerio, a través de la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas, para avanzar en el proceso de desarrollo de la Administración Electrónica, y entre las que también se encuentran, entre otras, la reducción de cargas administrativas o la plataforma de intermediación de datos. Según fuentes del Ministerio, el ahorro total para ciudadanos y empresas que se consiguió en 2013 por el uso de servicios telemáticos fue de 16.602,4 millones de euros, más de 800 millones que en el año 2012.
Fuente: ABC
Un decreto ley fija la aplicación de la ley de Rajoy: todo queda como está, se examinarán las nuevas atribuciones y quedan en el limbo los servicios sociales especializados o los transportes.
Los municipios andaluces mantendrán las competencias asignadas en la ley andaluza de autonomía local (Laula) de 2010, en la que por primera vez se definieron las competencias propias, un total de 29, e impropias de las administraciones locales. Ésta es la principal conclusión del decreto ley que última la Junta para resolver la "incertidumbre jurídica" que ha generado la entrada en vigor de la ley de reforma local del Gobierno del PP y que "podría provocar una parálisis o cese en la prestación de servicios por parte de las entidades locales".
La Junta de Andalucía quiere aprobar en un mes esta adaptación para garantizar la prestación de servicios públicos. El Consejo Andaluz de Concertación Local, un organismo consultivo paritario formado por la Junta andaluza y la Federación Andaluza de Municipios (FAMP) presidida por el PP, respaldó el pasado lunes el proyecto. Las alegaciones del PP estarían incluidas.
La Junta, que tiene recurrida esta ley ante el Tribunal Constitucional, entiende que hasta que no se resuelva este recurso la jurisprudencia deja abierta si la ley nacional prevalece sobre las normas autonómicas en las que se recoge la distribución competencial. Las leyes andaluzas siguen en vigor, no se han derogado, explican desde la Consejería de Administración Local y Relaciones Institucionales que dirige Diego Valderas (IU). La Consejería se ha apoyado para la elaboración del decreto en la lectura que, entre otros, hace Castilla y León, gobernada por el PP, y que también hará Galicia.
Los 772 ayuntamientos andaluces mantendrán las 29 competencias asignadas en virtud del Estatuto andaluz (que otorga a la Junta competencias exclusivas sobre régimen local), la ley andaluza de autonomía local (Laula) y la legislación sectorial, a diferencia de lo que mandata la ley del Gobierno central presidido por Mariano Rajoy. Son más competencias que las recogidas en la ley estatal y así los municipios deben gestionar la ordenación, gestión y disciplina urbanística; la planificación y gestión de viviendas de protección oficial; la gestión de servicios sociales comunitarios y otros servicios; la promoción y defensa del medio ambiente; la promoción y defensa de la salud pública; la seguridad en las actividades en espacios públicos; la defensa y protección de usuarios y consumidores; la promoción del turismo; las políticas de integración de los inmigrantes; el fomento del desarrollo económico y social; las actividades culturales y el deporte y equipamientos deportivos de uso público, entre otras.
A partir de aquí, si un ayuntamiento quiere más competencias, se examinará. El decreto establece el procedimiento a seguir si un municipio quiere asumir alguna competencia delegada o impropia. Por ejemplo, un municipio quiere ubicar en su localidad un conservatorio. Si ya lo tiene, puede mantenerlo, pero si es nuevo tendrá que hacer una solicitud. En un plazo inferior a tres meses recibirá un informe "preceptivo y vinculante" sobre el cumplimiento de dos requisitos. Uno de la Consejería competente (en este caso, Educación) que aclare si hay duplicidad. Se entenderá por duplicidad que en la misma zona no haya una ejecución simultánea del mismo servicio público por parte de la Administración autonómica. Y otro de la Consejería de Hacienda que acredite que esa actividad garantiza la estabilidad presupuestaria de sus cuentas.
Los servicios sociales comunitarios seguirán como una competencia municipal (aunque la ley de reforma local las transfiere a las comunidades el 1 de enero de 2016), lo que celebran los profesionales del sector. Sin embargo los servicios sociales profesionalizados (ley de dependencia) no están tan claros.
¿Qué pasa con las competencias que ninguna administración quiera? Éstas quedarán en un limbo hasta que se aclare a quién compete. La Junta tiene por ejemplo una oportunidad con la necesaria y prometida revisión de la ley de Servicios Sociales de 1988 de fijar a quién pertenecen los servicios sociales profesionales.
Otro caso polémico, se aventura, será el de los nueve consorcios de transporte con servicios interurbanos. La Junta ya ha manifestado que hacerse cargo de la parte municipal le supone 16 millones de euros, algo inasumible, por lo que corren riesgo de desaparecer. Tras la aprobación del decreto quedaría la mitad del año para trabajar jurídicamente sobre a quién corresponden las competencias. La cooperación internacional no se considera una competencia, sino un actividad voluntaria, por lo que ayuntamientos y diputaciones no tendrán excusa.
Los servicios delegados que estén regulados con los ayuntamientos a través de convenios tienen que adaptarse obligatoriamente antes del 31 de diciembre.
La Junta establecerá una garantía del compromiso de pago porque, de lo contrario, la Administración General del Estado puede retenerle las transferencias de su sistema de financiación, lo que sería una catástrofe para la tesorería de la Junta estando el crédito bancario cerrado. Las partes evaluarán la necesidad de continuar colaborando en el ejercicio de estas competencias y tendrá que justificar que no se incurre en duplicidades, ni que la actividad supone un quebranto de su sostenibilidad financiera.
En este proceso la Junta prevé un aumento de la carga burocrática. "El Gobierno no se ha planteado el coste que le va a suponer a las administraciones hacer frente a estas adaptaciones", comenta Francisco Javier Camacho, director general de Administración Local. Esto cuando hay una carencia manifiesta de interventores en las administraciones, unos 300, y cuando la tasa de reposición está acotada al 15%. La adaptación a la reforma local acaba de comenzar.
Fuente: Diario de Sevilla